¿Cómo pillar a tu mente?

Decidí recorrer las afueras de la ciudad, así que, toca caminar, caminar y caminar. Tras hora y media larga llego al destino. Tras el tiempo conmigo, me sirve para darme cuenta y observar bastante a mi mente.

De camino he pasado por una zona realmente pobre, mucha suciedad, animales sueltos, casas de madera o prefabricadas, maderas apilonadas fuera de ellas, la carretera sin asfaltar y tapada por una especie de alfombra gigante…

¿Cómo puede haber personas e incluso bebés viviendo en esas condiciones? un verdadero choque para mi corazón, que te da el primer tortazo y te baja a la realidad, y solo te hace valorar y agradecer. TODO y más.

Por todo ese trascurso, he pillado a mi mente volviendo a patrones antiguos, teniendo pensamientos de inseguridad, de ¿y si…? Pero me di cuenta de que solo era mi mente hablando, mi cuerpo estaba tranquilo, estaba presente, mi cuerpo confiaba, mi cuerpo sonreía por todo lo que estaba viviendo.

¿Como diferenciar cuando algo es mental o más corporal?

Por tu mente pasan miles de pensamientos a lo largo del día, un pensamiento generará una emoción, solo, si te apegas a él, si te lo crees. Si lo observas, ves como viene y como se va, y así, no genera nada.

Habitualmente solía apegarme a mis pensamientos, me creía lo que mi mente decía, me apegaba más a los pensamientos. Solía creer ser la protagonista de la película que te montas en tu cabeza. Luego comprendí que solo eres el espectador de la película. Así que “he pillado” a mi mente de nuevo, intentando creer ser la protagonista de la historia del ¿y si…?. Con perspectiva, observo.

A tu mente la pillas cuando la observas, y la observas cuando estás en silencio y estás en silencio cuando estás en soledad.

Al fin y al cabo, cuando estás presente. Cuando estás presente, solo estás ahí. En el momento y no hay tiempo para nada más.

Tu creas tu realidad con lo que reiteradas veces, piensas. Atraes lo que piensas con frecuencia. Así que, si tienes pensamientos de inseguridad, atraerás situaciones en las que te sientas inseguro. Así funciona con todo tipo de pensamientos.

En este caso, como empecé a creerme a mi mente, al rato atraje una situación de desconfianza. Pero solo fue la vida diciéndome, ¡ey para! Sal de tu mente. Todo está bien.

Y así, volví al momento real, saliendo de mi cabeza.

Sonreír y confiar.

Eso vibra alto.

Confiar.

Eso cambia todo. 

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